Un
funcionario activo del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminalísticas en la Costa Oriental del Lago está implicado en la
emboscada, que el pasado 22 de julio, perpetraron contra dos jefes y dos
detectives de la subdelegación de Ciudad Ojeda.
Una fuente policial confirmó que el atentado contra los cuatro
funcionarios fue ejecutado por integrantes de una banda criminal que
opera en los municipios Santa Rita y Miranda” que era investigada por
varios delitos, y cuyas experticias eran comandadas por el comisario
Juan Carlos Burgos, tercero al mando de la delegación en la COL.
“Hemos identificado a un funcionario del Cicpc como la persona que
cooperó, junto con su hermano, para que los atacantes realizarán el
atentado contra los funcionarios”, dijo la fuente que pidió el
anonimato.
Trascendió
que el efectivo, que responde al apellido de Aguilar, fue capturado con
su pariente durante varios allanamientos realizados, la madrugada de
ayer, en el municipio Santa Rita.
“Aguilar habría suministrado información del recorrido de sus
compañeros, que se desplazaban por la Lara-Zulia, a otro sujeto de
nombre Jeferson, quien contrató a los pistoleros”, revelaron los
voceros policiales.
Con la identificación de los autores intelectuales y los
cooperadores, los investigadores tienen resuelto policialmente el
intento de asesinato: “Ya se libraron las órdenes de captura contra las
personas implicadas, mientras continúan las investigaciones para dar con
el paraderos de los autores materiales del tiroteo”.
Durante la madrugada de ayer funcionarios del Cicpc realizaron allanamientos en los sectores de Palmarejo y La Rita.
El pasado martes 22 de julio, los comisarios Danilo Colmenárez y Juan
Carlos Burgos, junto a los detectives Andry Alvarado y Dayana Mendoza,
fueron emboscados por varios sujetos armados quienes dispararon contra
el auto en el que se desplazaban desde Ciudad Ojeda hacia Maracaibo,
cerca del distribuidor San Benito, en la carretera Lara-Zulia de
Cabimas.
Los sujetos dispararon contra el Mazda 626 conducido por Colmenares,
quien resultó con múltiples heridas de bala al igual que sus
acompañantes.
El vehículo de los atacantes, un Bora Wolkswagen, quedó en la cuneta
de la carretera luego que el conductor perdiera el control de la misma,
para luego huir entre los matorrales.
Se conoció que la orden del exterminio de los jefes policiales fue
dada desde el exterior del país, presumiblemente desde Panamá, donde se
encuentran algunos miembros de la organización delictiva que manejan los
sicariatos y extorsiones en municipios de la Costa Oriental del Lago.
“En las próximas horas continuarán con los allanamientos hasta dar
con los autores materiales de los responsables de la emboscada”,
advirtió la fuente.
Dos días después del atentado, el comisario Carlos Sifontes, jefe de
la policía científica en el Zulia, informó que en la emboscada
participaron cinco sujetos que utilizaron armas automáticas calibre 9
milímetros para perpetrar el intento de homicidio.
La persecución culminó en el distribuidor San Benito, luego de 10
minutos, con ambos carros accidentados y los funcionarios heridos.